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Continuando con el artículo anterior y para retomar la actividad del blog por fin, comentaremos otros “errores de libro” cometidos por mucha gente a la hora de perder buscar la pérdida de peso.

 

ERROR 4: NO ENFOCARSE EN LA RECOMPOSICIÓN CORPORAL

Ya sean personas entrenadas (en lo que a dieta se refiere) o novatos absolutos, gente que podemos llamar deportistas o sedentarios totales, generalmente la mayoría discurren al menos una vez en su vida con este problema.

Querer perder peso a toda cosa, sin importar de donde se pierde dicho peso.

Es decir, las prisas por querer perder peso ya, o el simple hecho de marcarse un peso objetivo (falsamente llamado peso ideal), relacionarlo en ocasiones con la mala interpretación de datos como el IMC (Índice de Masa Corporal), hace que la gente que quiere perder peso se olvide de lo importante: perder masa grasa.

No debería ser relevante la cantidad sino la calidad. Como ya la mayoría deben saber el músculo pesa más que la grasa y la grasa tiene más volumen que el músculo.

Por ello, motivado por el objetivo de “poder entrar en una talla menos”, nos olvidamos de lo fundamental que resulta mantener la masa magra (músculo).

Es por esto que se llegan a casos en los que hay un estancamiento severo en el proceso o simplemente nos convertimos en “tumbas metabólicas andantes”. Se pierde prácticamente más masa magra que masa grasa, consiguiendo una ralentización de la tasa metabólica (o incluso rebotes importantes en cuanto a ganancia de peso/grasa), un empeoramiento estético y en muchos casos perjudicar el organismo (afectando al sistema hormonal, digestivo y metabólico, y sus relaciones como mecanismo conjunto). Y en caso de deportistas o gente que entrena, afecta de manera relevante a su rendimiento, algo que en muchos casos se achaca simplemente al déficit de ingesta energética, pero que si bien está directamente relacionado por los perjuicios de una pérdida de masa muscular sin sentido en la búsqueda de la pérdida de peso a toda cosa.

Es vital entonces enfocarse en una mejora estética y de rendimiento, dando siempre prioridad a observar los cambios/resultados estéticos en el espejo y particularmente en el rendimiento deportivo del campo que corresponda. Ya que una pérdida mayoritaria de masa grasa, conllevará un mantenimiento o ligera ganancia de masa muscular, lo que implica dos cosas claras: que nos veremos muchísimo mejor (más definidos, menos tapados, con menos volumen, etc.) aunque no necesariamente se reduzca la talla de ropa; y por otro lado no se verá afectado el rendimiento.

SOLUCIÓN: No obsesionarse con la báscula ni con las tallas. Observar preferiblemente el rendimiento físico y el espejo para comprobar que nuestro cuerpo va cambiando (a mejor).

 

ERROR 5: USAR TODAS LAS HERRAMIENTAS DESDE EL PRINCIPIO

Es otro problema derivado de esas prisas y ganas de cambio, y principalmente relacionado con el ejercicio excesivo.

Con el objetivo de generar mayor gasto energético desde el primer día en déficit energético:

  • Se utilizan sistemas de entrenamiento con un excesivo volumen y carga de trabajo metabólico (muchas repeticiones, muchas series, muchos ejercicios, circuitos todos los días, superseries y triseries sin sentido).
  • Incluir ejercicio cardiovascular de manera prioritaria y en grandes cantidades. Pasarse con el HIIT (Intervalos de Alta Intensidad) también puede tener un efecto negativo importante
  • Se reduce la ingesta energética ad libitum (haciendo caso omiso de las indicaciones del dietista o preparador), pensando que de este modo crear un mayor déficit hará que se pierda más peso/grasa.
  • Introducir suplementación enfocada para la pérdida de grasa sin una correcta estructuración, que de otro modo sería una herramienta muy eficiente para mejorar el rendimiento, aumentar la tasa metabólica, reducir el apetito, etc. y por ende conseguir reducir la grasa corporal, pero al añadirlo desde el primer día en lugar de progresivamente, conseguimos un efecto devastador a nivel metabólico, llegando mucho antes el estancamiento (esto no siempre es así, pero si es recomendable hacer las cosas poco a poco y no todo de golpe).
SOLUCIÓN: Se haga por cuenta propia o con asesoramiento de un profesional, el objetivo es perder peso a expensas de la mayor cantidad posible de masa grasa, y se debe tener paciencia, de este modo mediante un protocolo progresivo, que vaya introduciendo poco a poco medidas nuevas, podremos conseguir que el proceso de “definición muscular” o pérdida de peso (como queráis llamarlo), sea todo lo eficiente que debería, y no solamente el principio del mismo.

 

ERROR 6: CREAR UN ESTILO DE VIDA, NO “HACER DIETA” TEMPORAL.

¿Qué queremos? Perder peso. ¿por qué? Porque tengo un acontecimiento y quiero aparentar estar mejor. ¿Cuándo lo queremos? Ayer mejor que mañana.

Vale, “quieto parao”. Muy bien ¿Dispuest@ a pasar hambre, mucha hambre? ¿dispuest@ a tener que hacer mucho ejercicio? Y lo mejor de todo, ¿dispuest@ a un más que probable rebote posterior? Si, un rebote más que probable porque lo que pronto llega pronto se va.

Vamos a ver…, si no eres capaz de crear un estilo de vida saludable, una forma de vivir mediante una alimentación que puede ser flexible, rica, variada y sobre todo SALUDABLE, ¿de verdad piensas que te va a servir de algo conseguir bajar 5 kilos en 1 mes?

Por mi perfecto. Pero luego no llores, no tires el trabajo de tu nutricionista por tierra, porque te avisó. Que sino generas cambios a largo plazo en tu vida, sino creas unos hábitos saludables para siempre, ESTAS PERDID@.

Es simple, para estar físicamente y estéticamente bien, son indispensables dos cosas: ALIMENTACIÓN ADECUADA Y EJERCICIO FÍSICO.

Estamos de acuerdo en que según qué casos, habrá momentos en los que sea necesaria la realización de una pauta dietética más restrictiva, buscando una pérdida de peso prioritaria.

Pues bien, tras ese periodo, es necesario que se mantengan unos hábitos de vida que ayuden a mantener esos logros durante el periodo “a dieta”.

SOLUCIÓN: Lo que desde luego hará que haya cambios reales y duraderos será mantener a largo plazo las ganas de cuidarse, de estar físicamente activ@s y de estar mejor cada día. Crear un estilo de vida y mantenerlo. Ejercicio + Alimentación + Vida activa y hábitos saludables. Es la ecuación correcta. Ahora que siempre habrá excepciones…

 

CONCLUSIÓN

El hedonismo es muy bonito en la teoría, pero es autodestructivo per se, porque invita a no pensar en las consecuencias a largo plazo.  A todos nos gusta disfrutar, pero ¿por qué no buscar el término medio y ser más flexibles, menos dogmáticos y automáticos?

Se puede disfrutar de la comida, del ejercicio físico, de llevar una vida activa y sana, y al mismo tiempo de disfrutar lo que para muchos son los placeres de la vida, que también… Pero haciéndolo con cabeza. Y además, mejorar día a día.

La disciplina y la constancia dan sus resultados y enriquecen a las personas mucho más que ninguna otra cosa. Dejarse es lo fácil y sencillo, pero más fácil y sencillo resulta cuidarse cuando creas de ello un forma de vida, y de tu forma de vida.

Lo único claro, es que no se mueve el que no quiere.